viernes, 28 de julio de 2017

LO QUE ESCONDE LA MATERNIDAD: "Que se pare el mundo que me quiero bajar"

Hoy os traigo un capítulo más de aquello que no se cuenta de la maternidad.  Lo que a veces te hace sentir pequeña, cuando en realidad sabes que eres muy grande pero se te olvida.  Éste título bien podría ser el preludio de una despedida pre-vacacional pero el post de hoy me sale de mis adentros, de mis pensamientos y reflexiones, cosa que debería tener en cuenta mas a menudo, pero las situaciones se van acumulando, se va amontonando el estress, los sustos, las emociones sin poderlas digerir ni gestionar.  Como decía Mafalda: "Que se pare el mundo que me quiero bajar!!!" pero el mundo no se para y aquí me tenéis dando vueltas y un poco mareada.
Así me he sentido yo éstos últimos 10 días, actuando a bandazos, tomando decisiones rápidas, impulsivas, muchas o la mayoría sin pensar en las consecuencias... y cuando llega el "parón" piensas y porque has hecho ésto así, y no de ésta otra forma, en que estaba yo pensando, o en quién.  Y esta aquí la clave... en el quién.
La educadora social que un día fui, hace que actúe y me embarre hasta las pestañas sin pensarlo, sea lo que sea y pase lo que pase y creedme que lo hago 100% corazón y con sentimiento, a menudo bien, siendo resolutiva y exitosa incluso, aunque es feo decirlo de una misma.  Pero después, con la calma, cuando esa educadora social "se va" sale esa mami dubitativa, la "cagadudas" que decía mi abuelo cuando alguien era así.  Núria como madre piensa demasiado las cosas, le da demasiadas vueltas, intenta ser asertiva y empática con todo el mundo y a menudo, demasiado amenudo se olvida de ella y de las que dependen de ella (mis dos pequeñajas). Y mi "Pepa" (mi "coach" a quién le mando un saludo y le digo necesito verte en septiembre que flojeo... jejjeje) me decía que ésto no está bien y si no aprendo a gestionarlo me hará sufrir.  Como se puede ser tan bueno para terceros y tan malo para uno mismo... 


Y aquí me tenéis, con el mundo dando vueltas, éste verano demasiado rápidas, la verdad y una servidora intentando buscar la mejor solución para todos sin comprender que la mejor decisión no existe y que decida lo que decida, a todo no se va a llegar.  Y como se hace ésto? como se toma una decisión en la que sabes de antemano que vas a favorecer más a unos que a otros (y que por ese echo mismo no te gusta), pero si no la tomas solo favoreces a los otros y los unos se quedan a dos velas... que lío!!!!  
Madre mía, como gestionáis éstas situaciones? porque esta claro que mi impulsividad y mi pronto me gusta y no lo quiero cambiar, pero después me secuestra un mar de dudas, un sentimiento de culpabilidad incluso diría que tristeza, de tener la sensación que has hecho bien, pero que ésto conlleva disgusto a otros....
Un ejemplo simple, pero gráfico es la típica pelea de hermanos en la playa.  Solo hay un cubo y los dos lo quieren, a quién se lo das? como reconfortas a quién no le toca? y como te reconfortas a ti cuando ves que es injusto... si, en éste caso se compran dos cubos para la próxima... pero bien sabéis que en la vida real, no s epuede estar multiplicando de todo.
Bueno, tenía que soltarlo, como Nuria la educadora, se como actuar, voy vengo, hago deshago.... pero me genera mucha inseguridad tomar decisiones con el "rol de madre".  ¿Os pasa lo mismo?




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